Mucho se habla sobre biodegradabilidad y toxicidad, pero ¿qué significan realmente estos términos cuando se aplican a un producto utilizado en el tratamiento de agua para consumo humano y en el tratamiento de efluentes que serán devueltos a la naturaleza?
La biodegradación se define como la capacidad que tiene una sustancia de descomponerse de forma natural por la acción de microorganismos, transformándose en CO₂ y agua. Por lo tanto, el análisis de biodegradabilidad se mide por la cantidad de CO₂ formada en un determinado período de tiempo y temperatura por el material evaluado. Este análisis también indica si el producto es persistente y bioacumulativo, es decir, si permanece durante mucho tiempo en el medio ambiente y puede causar algún daño.
La toxicidad, por su parte, es la probabilidad de que una sustancia cause daños a un organismo, ya sea humano, animal o ambiental. Puede evaluarse de diferentes maneras, utilizando análisis microbiológicos con cepas bacterianas previamente definidas. El análisis de toxicidad en productos químicos abarca aspectos como citotoxicidad y mutagenicidad.
Acquapol se somete periódicamente a análisis destinados a evaluar su biodegradabilidad y toxicidad. El producto alcanzó un 100 % de biodegradación en 12 días, antes de los 28 días establecidos por el método de análisis OECD 301 B (1997), lo que demuestra que es fácilmente biodegradable, no persistente y no bioacumulativo en la naturaleza. Asimismo, no presentó toxicidad según el método de análisis OECD 471 (2020): no indujo mutaciones, no presentó citotoxicidad y, por lo tanto, no es considerado tóxico.
Acquapol es un coagulante natural, de fuente renovable y sostenible, utilizado en el tratamiento de agua para consumo humano y en el tratamiento de efluentes que pueden ser devueltos al medio ambiente. Es un producto seguro para su uso, tanto para el medio ambiente como para las personas.
En el tratamiento de agua y efluentes, elija productos seguros. Elija Acquapol.
¿Quiere saber más? Póngase en contacto con nosotros.